En el mes de mayo comenzaban las clases de pádel dentro del abanico de actividades que ofrece Grupo Policlínica en su programa ‘Cuidándote‘. Hemos querido hablar con su profesor, Ángel Gil, para conocer un poco más sobre este deporte y el ámbiente que rodea su práctica.


¿Qué crees que aportan las clases de pádel a los trabajadores de Grupo Policlínica?

Es un deporte que viene muy bien para desconectar de la rutina diaria, tanto de la laboral como de la personal. Te exige atención y eso te hace olvidarte de otros problemas. A nivel físico también es una actividad muy completa, pero, sobre todo, es que se van a divertir mucho.

¿Se necesita estar muy en forma para poder jugar?

Para comenzar a practicar pádel no se necesita una forma física muy exigente. Aquí lo que hacemos son clases de iniciación que son aptas para todo el mundo. Si quieres jugar de una manera más seria sí que es necesario estar en forma porque es un deporte en el que estás en continuo movimiento, casi todo el tiempo estás semiagachado, se ejercita prácticamente todo el cuerpo… Es un deporte muy divertido pero a la vez complicado de practicar porque se necesita mucho conocimiento técnico y cordinación. Hay que conocer cómo se coge la pala, la distancia que tiene que haber con la pelota, la velocidad que alcanza, como hacer uso de la pared, qué opciones hay para devolver un rebote… Pero esto se enseña de manera práctica, jugando.

¿A qué se debe el éxito del pádel?

Es un deporte muy popular en general pero lo cierto es que con la pandemia y las limitaciones para prácticar otros deportes, el pádel tuvo un repunte muy importe. Algunos ya se han enganchado y otros lo práctican menos pero todos continúan jugando de vez en cuando. El pádel es divertidísimo, siempre suele haber bien ambiente, no hay piques absurdos. La gente hace amigos practicándolo porque se aprende a trabajar en equipo.

¿Qué recomendación le darías a alguien que va empezar a jugar?

Simplemente que vengan con ganas de aprender y con alegría porque es una hora en la que van a desconectar de su rutina.

¿Es caro el equipamiento para empezar a jugar?

Para nada. Con 90 o 100 euros te puedes hacer con todo lo que necesitas que es la pala, las pelotas, la ropa y unas zapatillas adecuadas.