Cada vez más gente elige el pádel como una alternativa de ocio y deporte con la que pasar un buen rato con amigos o conocidos y, al tiempo, practicar ejercicio para, al menos, no perder forma física.
Tanto es así que en ‘Cuidándote’ te ofrecemos clases de pádel, reserva de pistas el fin de semana e, incluso, torneos entre empleados de Grupo Policlínica.
Sin embargo, como pasa en todos los deportes, la práctica del pádel no está exenta de riesgos. Aunque un mal golpe pueda producirnos algo de dolor en el brazo o en la espalda, la parte de nuestro cuerpo que más sufre son las rodillas. Por la estructura interna de su articulación, el juego de tracción junto con los movimientos laterales, cruzados o saltos pueden provocar lesiones muy variadas.
Por eso hoy te traemos algunas recomendaciones para cuidar tus rodillas y evitar así lesiones.
CONSEJOS PARA CUIDAR TUS RODILLAS:
La clave para no sufrir lesiones en las rodillas cuando jugamos al pádel es estar físicamente preparado. Pasa en todos los deportes, pero especialmente en aquellos donde alguna articulación sufre más desgaste: si no hemos fortalecido esa parte del cuerpo, es más fácil tener problemas.
Aquí tienes algunos ejercicios para fortalecer las rodillas:
- Sentadillas: nos situamos de pie, separando los pies a altura de los hombros, y bajamos flexionando las piernas.
- La “silla eléctrica”: con la espalda contra la pared, nos ponemos como si estuviésemos sentados… pero sin silla. El objetivo es aguantar la postura durante unos 45 segundos.
- Añadiendo un poco de peso… Los dos ejercicios anteriores pueden potenciarse con pesas de entre 5 y 20 kilos, ya sea en los brazos para las sentadillas o sobre las piernas en el caso de la “silla eléctrica”.
- Sesiones de bici o natación: ambos deportes tratan bien a las rodillas y sirven para fortalecer nuestro tren inferior.
- Dar paseos: con una media hora al día puede ser suficiente para prevenir lesiones de rodilla si jugamos un pádel ocasional y de baja intensidad.
¡Por cierto! También es fundamental utilizar un calzado apropiado. Por eso, recomendamos utilizar zapatillas de pádel con una buena amortiguación y que eviten resbalones innecesarios que puedan ocasionar lesiones.
Con todas estas claves, ya no hay excusa para no jugar al pádel ¿verdad? Echa un vistazo a las actividades de ‘Cuidándote’ y prepara tu pala.
