Existen dos alternativas polarizadas cuando decidimos cuidar nuestra alimentación: la versión tradicional, que nos lleva a unos apetitosos filetes a la plancha con ensalada día sí y día también, y la versión Instagram con millones de recetas saludables que emulan platos calóricos, pero con ingredientes tan difíciles de encontrar como las lágrimas de unicornio.

Si comemos todos los días lo mismo sin dar a nuestro paladar algo de alegría nos vamos a desmotivar al poco tiempo. Lo mismo nos ocurre cuando tenemos que ir a 4 supermercados diferentes y dos herbolarios para encontrar ingredientes que jamás hemos tenido en nuestra nevera. Comer sano tiene que ser sencillo y divertido para que seamos capaces de mantenerlo a lo largo del tiempo.

Cada persona tiene unas necesidades nutricionales por lo que siempre es mejor acudir a un especialista

Sonia Torres, nuestra nutricionista del programa ‘Cuidándote’, destaca la importancia de que este proceso de mejora de los hábitos alimentarios sea sencillo. En su consulta de Nutrición nos facilita recetas, trucos y artículos que nos ayudan a comer mejor y a entender cómo determinados alimentos nos ayudan a optimizar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Cada persona tiene unas necesidades nutricionales por lo que siempre es mejor acudir a un especialista que nos asesore de manera personalizada.

Además, en el apartado de Bienestar Nutricional la doctora recoge un catálogo de recursos y consejos para mejorar la alimentación en el día a día.


EL PICOTEO

¿Se puede comer entre horas cuando estás cuidando la alimentación? Como todo en esta vida, depende. No podemos picar patatas fritas, chocolate o pan blanco, por ejemplo, pero sí podemos tomar frutos secos, fruta o la superidea que te vamos a proponer.

Nuestra propuesta para cuidarte es el hummus, un plato que bien sirve como picoteo, como entrante o incluso para hacer una cena ligera acompañara de barritas de zanahoria o de apio. La palabra Hummus significa garbanzo y es la base de esta receta que aporta a nuestro organismo fibra, proteína vegetal, antioxidantes y ácidos grasos saludables.

El hummus es una receta sencilla, nutritiva que admite todo tipo de modificaciones

En su versión más tradicional los garbanzos están acompañados por limón, aceite de oliva extra virgen, comino, limón, ajo, sal, pimentón y tahini. Y ahora es cuando piensas “ya estamos con los productos raros”. ¡Tranquilidad! El tahini solo son las semillas de sésamo y se encuentran fácilmente en cualquier supermercado.


RECETA RÁPIDA Y SENCILLA

Su elaboración no puede ser más sencilla, solo hay que meter todos los ingredientes en la batidora hasta conseguir una pasta más o menos espesa. Si te gusta el hummus más líquido puedes añadir un poquito de agua.

Pero si lo que quieres es incluir más color, más sabor y más nutrientes te proponemos algunas alternativas:

· Aguacate. Convierte nuestro hummus en verde y es rico en ácido fólico, reduce el colesterol, es antioxidante y el mejor antibiótico natural.

· Remolacha. Vamos a conseguir un hummus rojizo y es una maravillosa fuente de hierro, fibra e hidratación.

· Lentejas. Si incluimos una legumbre más en nuestro hummus los beneficios se multiplican. Esta leguminosa nos va a aportar ácido fólico, hierro, potasio y magnesio.

· Berenjena. El hummus con berenjena se llama baba ganush y no incluye garbanzos. El ácido fólico, el calcio, el potasio y el magnesio consiguen prevenir enfermedades como la artritis, la osteoporosis y determinadas dolencias del corazón.

Como ves el hummus es una receta sencilla, nutritiva y que admite todo tipo de modificaciones a gusto del consumidor. 😉