Tanto si tenemos trabajos sedentarios como si estamos mucho tiempo de pie, las caderas sufren en estas posiciones continuadas y pueden producir lesiones y dolores en la cadera que afectan a la movilidad del resto del cuerpo.

Las caderas tienen articulaciones complejas que necesitan ejercicios específicos para mantenerse estables durante el mayor tiempo posible. Melania Casas, fisioterapeuta del programa ‘Cuidándote’, afirma que en su consulta tiene numerosos casos de lo que se conoce como síndrome piramidal o ciática falsa. La función principal del músculo piramidal es la rotación externa de la cadera y proporcionar estabilidad tanto durante el movimiento como cuando nos mantenemos de pie parados. “Estos cuadros, que son muy dolorosos, suelen tener su origen en movimientos rutinarios repetitivos provocando la contracción del músculo. Es una neuropatía por comprensión del nervio ciático”, afirma. Además del tratamiento por especialistas en fisioterapia, Melania recomienda la práctica de pilates como la disciplina más completa para fortalecer toda la faja abdominal.

Rubén García, monitor de pilates en ‘Cuidándote’, afirma que trabajar la movilidad de las caderas es un aspecto fundamental sobre todo cuando vamos teniendo más años. “No podemos destrozar nuestro cuerpo trabajando para luego gastar el dinero en curarlo, es importante prevenir. El pilates es el mejor trabajo para tener activos los músculos y las articulaciones. Para las caderas estos ejercicios son fundamentales”.

Las roturas de caderas tendemos a relacionarlas con las personas de edad avanzada. Sin embargo, sufrimos lesiones y molestias durante toda nuestra vida por diferentes motivos como los picos de crecimiento, los embarazos, la práctica de deportes, las malas posturas continuadas… La buena noticia es que existen ejercicios específicos para conseguir fortalecer nuestra cadera con el objetivo de mantener nuestra autonomía y movilidad durante más tiempo.

El pilates es el ejercicio más recomendado por los médicos

Las roturas de caderas tendemos a relacionarlas con las personas de edad avanzada. Sin embargo, sufrimos lesiones y molestias durante toda nuestra vida por diferentes motivos como los picos de crecimiento, los embarazos, la práctica de deportes, las malas posturas continuadas… La buena noticia es que existen ejercicios específicos para conseguir fortalecer nuestra cadera con el objetivo de mantener nuestra autonomía y movilidad durante más tiempo.

Rubén explica que la práctica de pilates se amolda a cada persona y a la necesidad específica que se tenga en cada momento, ya sea un deportista olímpico o alguien con lesiones puntuales o crónicas. “Las personas de más edad son las más disciplinadas. Practicar pilates nos ayuda incluso a nivel psicológico porque no existe la competitividad y, por tanto, la frustración de otros deportes. No hay una meta, cada uno va viendo hasta donde quiere llegar. Los médicos siempre lo recomiendan porque se trabajan aspectos como la coordinación, con ejercicios que mueven diferentes partes del cuerpo a la vez; la estabilidad; el equilibrio, porque retamos al control central del cuerpo; la fuerza en las extremidades inferiores y superiores; la movilidad… Lo único que no se trabaja es el cardio”.


PILATES EN EL DÍA A DÍA

Aunque se recomienda hacer ejercicio al menos dos veces por semana, Rubén considera que hay acciones que nos permiten incluir la práctica de pilates en nuestra vida de una manera habitual. Podemos hacer sentadillas mientras sacamos el menaje del lavavajillas, colocar el cuerpo cuando caminamos, levantarnos cada poco tiempo cuando estamos trabajando en el ordenador y hacer estiramientos…

Estas son algunas de las recomendaciones básicas para cuidar las caderas:

· Realizar ejercicios en los que se incluyan estiramientos específicos.

· Control del peso.

· Realizar una alimentación rica en calcio y vitamina D.

· Evitar caídas.

Practicar pilates no tiene contraindicaciones. Son ejercicios que siempre nos van a aportar beneficios tanto para la persona que somos ahora como para la que seremos en el futuro.