Esther Riera, recepcionista y usuaria de las clases de yoga.

A mis compañeros de Policlínica.

Solo quería compartir con vosotros mi experiencia en la participación del proyecto ‘Cuidándote’. Comencé a practicar yoga hace unos dos años cuando decidí que, por problemas de salud, debía hacer alguna actividad.

 

El primer día de práctica, no os voy a mentir, para mí fue duro ¡Pensé que no podría acabar la clase! No tenía estabilidad, ni flexibilidad, ni elasticidad ni nada de nada. Pero siendo constante y con los truquitos que dan los profesores todo esto lo vas ganando. Para mí es un reto personal ya que intento superar mis límites. Ahora no puedo vivir sin estas clases.

Sentirás que al acudir a yoga ese momento es tuyo, solo tuyo, conectarás contigo mismo, te retarás cada práctica con posturas nuevas, reducirás el estrés que llevamos día a día, ganarás estabilidad tanto física como emocional, mejorarás a nivel postural y un sinfín de beneficios que tiene esta práctica.

Gracias a ‘Cuidándote’ tenemos la suerte de poder probar y elegir la actividad que más se adapta a cada uno de nosotros. Es el momento de probar si aún no lo has hecho.