¿Sabías que la piel también tiene su propio ciclo de adaptación según la estación del año? Hoy te recordamos que, así como cambiamos nuestra ropa cuando llega el frío, es indispensable ajustar la rutina de cuidados para mantener saludable nuestra piel. ¡Y ahora que el verano terminó, es el momento perfecto para hacer algunos cambios! Eso sí, el uso del protector solar de manera permanente no es negociable.

Cada estación trae consigo retos: el sol, el viento, el frío o la humedad afectan de manera diferente a la piel, y por eso, en cada época del año necesitamos prestar atención a necesidades específicas. Aquí te dejamos algunas recomendaciones para cuidarla en cada estación.

Los cuidados que tu piel necesita según cada estación

1. Repara y renueva tu piel en Otoño: Con el final del verano, la piel puede estar resentida por la exposición solar. Además, por los cambios de temperatura y el viento, durante esta estación, suele sentirse más seca.

  • Cambia a una crema hidratante intensa. Restaura la barrera cutánea con productos ricos en ceramidas o ácido hialurónico.
  • Elimina las células muertas que se han acumulado en la superficie de tu piel realizando una exfoliación suave para permitir que los productos hidratantes penetren mejor.
  • Hidrata y cuida tus labios del viento otoñal que puede secarlos rápidamente. Usa un bálsamo para mantenerlos suaves.

2. Protege y nutre de manera profunda tu piel en Invierno: Las bajas temperaturas y el aire mucho más seco puede dejar tu piel tirante y con tendencia a irritarse.

  • Utiliza cremas más espesas que formen una barrera protectora sobre la piel y la mantengan hidratada todo el día.
  • No dejes de usar el protector solar, aunque el sol no parezca tan fuerte en invierno. Los rayos UV siguen presentes.
  • Coloca un humidificador en tu habitación para mantener hidratada tu piel, ya que el aire seco de la calefacción puede empeorar la sequedad de la misma.

3. Revitaliza y equilibra tu piel en primavera: Tras el invierno, tu piel necesita un impulso para recuperar su luminosidad y frescura.

  • Realiza una limpieza profunda, ya que tu piel puede estar congestionada y apagada. Utiliza limpiadores suaves que te ayuden a eliminar impurezas, pero sin irritar la piel.
  • El sol comienza a brillar con más fuerza, así que es importante aumentar la protección solar y aplicarla con más frecuencia.
  • Incorpora en tu rutina sérums antioxidantes con vitamina que protejan tu piel de los radicales libres.

4. Protege y refresca tu rostro en verano: Aunque acabamos de dejar el verano atrás, es importante recordar la necesidad de cuidarte en esta estación. La exposición prolongada al sol y la mayor sudoración pueden dejar tu piel vulnerable.

  •  Utiliza un protector solar de amplio espectro y aplícalo cada dos horas si estás al aire libre.
  • Opta por los hidratantes ligeros para mantener la piel fresca sin obstruir los poros.
  • Bebe suficiente agua para mantener la piel hidratada desde dentro y evitar la sequedad.

No olvides que tu piel también necesita que le prestes atención a medida que van cambiando las condiciones climáticas y que todo depende del tipo de piel que tengas. Si tienes dudas con relación a tu rutina de cuidado, recuerda consultar siempre con tu dermatólogo de Grupo Policlínica.

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