Uno de los primeros objetivos que tiene un coach con sus alumnos es identificar en qué sobresalen, cuál es el talento que les diferencia de los demás. En principio tendemos a pensar que no tenemos ningún don oculto, pero lo cierto es que si le damos una vuelta siempre hay alguna especial destreza de la que no somos conscientes. Desde la escritura, el macramé o la cocina creativa hasta la práctica de algún deporte o la resolución de problemas matemáticos… Da igual, lo importante es que siempre hay una habilidad que si la potenciamos puede contribuir de manera positiva en nuestra vida y en la de los demás.

Estamos contaminados de creencias limitantes

¿Sabes cuál es la tuya? Si no es así y quieres desarrollar todo tu potencial tanto en el ámbito profesional como en el personal, te proponemos que cierres una cita con la consulta de Coaching del programaCuidándote’, donde sus profesionales te acompañarán en un camino de desarrollo y realización.

Alicia Gómez, coach de Grupo Policlínica nos explica que: “Este no es un proceso para tratar patologías, se trata de autodescubrimiento, de búsqueda de la motivación, de gestión del estrés y de habilidades de comunicación. El beneficio más importante es la gestión emocional para poder relacionarnos de una manera sana con los demás controlando el estrés, las emociones y nuestros pensamientos. Yo planto una semilla en quien viene a la consulta para que se cuestione cosas que hasta ahora no había no se había planteado. Desde ahí llega el momento mágico ‘ajá’ en el que descubrimos cosas que no habíamos visto hasta ese momento. Se trata de conseguir ser feliz y llevar el día a día de una manera más amorosa”.


ETIQUETAJE

¿Por qué necesitamos hacer una visita a la consulta de coaching? La respuesta es que estamos contaminados de creencias limitantes que nos vienen de múltiples caminos desde nuestra infancia. Se trata de ideas negativas que no tienen por qué ser ciertas pero que actuamos como si lo fueran autolimitando nuestro potencial. Por eso es importante reprogramar nuestro pensamiento para ser conscientes de esas creencias y desterrarlas en aras de nuestro bienestar y nuestra felicidad.

Ahora somos más conscientes de los mensajes que transmitimos a los niños y la necesidad de que crezcan sabiéndose capaces de perseguir sus sueños. Pero lo cierto es que aún seguimos etiquetando con frases como: eres un llorón, eres torpe, no se te dan bien las matemáticas, no eres capaz de hacer amigos, no eres muy guapo… Afirmaciones subjetivas del entorno que a menudo poco tienen que ver con sus capacidades reales.


TIPOS DE CREENCIAS LIMITANTES

El problema es que no somos conscientes de esas creencias limitantes. Pensamos que somos tal y como nos han dicho y no hemos hecho un trabajo de autoconocimiento para valorar por nosotros mismos si esas capacidades que se nos niegan son reales o no.

Existen tres tipos de creencias limitantes: Las de posibilidad, realizar esto es imposible (hasta que viene alguien y lo consigue); las de capacidad, esto es imposible para mí; y las de merecimiento, esto no me lo merezco.

Desterremos creencias que no son nuestras

Cuando tenemos un objetivo vital y sentimos que en nuestra mente hay una limitación que nos impide llegar es el momento de parar y analizar si realmente eso que nos estamos diciendo es cierto o no. Quizás no sea un camino fácil pero ahora, gracias a ‘Cuidádote’, tienes una coach a tu disposición para que puedas realizarle cualquier consulta o para que acudas a sus sesiones.

Desterremos creencias que no son nuestras y desterremos a aquellos que nos ponen las etiquetas para poner el foco en nosotros y en nuestros sueños. Grupo Policlínica sí cree en ti y por eso te anima a acudir a sus sesiones de coaching. Tu felicidad es la felicidad de todos. 😉