Que los padres del creador del método pilates, Joseph Pilates, fueran un atleta y una naturópata no es casualidad. Desde pequeño interiorizó la importancia de estimular el cuerpo para lograr mantenerse sano y activo, ya que en su infancia sufrió raquitismo y fiebres que le llevaron a investigar sobre las maneras de que su cuerpo fuera más funcional.
Estudió anatomía, disciplinas orientales y trabajó su cuerpo con deportes como el boxeo, la natación o el culturismo. Todo este conocimiento le llevó a esquematizar un sistema de entrenamiento físico y mental que aunaba fuerza muscular, con movimiento, respiración, relajación, elasticidad y control mental.
No es de extrañar que en sus orígenes esta técnica fue bautizada como ‘contrología’ porque para su creador era fundamental el uso de la mente para ‘controlar’ el cuerpo y, así, lograr el equilibrio entre ambas esferas.
Los principios que justifican que el método pilates se llamara ‘contrología’:
- Centro de energía. Los ejercicios de pilates se inician desde la zona comprendida en la base de las costillas hasta la pelvis. Fortalecer esta parte del cuerpo es fundamental porque sujeta la columna y protege los órganos internos.
- Control. Es la manera de evitar movimientos involuntarios y, por tanto, lesiones.
- Concentración. Imprescindible para tomar conciencia del cuerpo y sus movimientos.
- Respiración. Su control mejora la oxigenación en sangre y elimina toxinas.
- Precisión. Si los movimientos no son tal y como están ideados pierden su eficacia.
- Fluidez. Encadenar los movimientos supone sumar beneficios de manera armónica.
Estos aspectos tan estudiados y medidos del método pilates hacen que sea una disciplina realmente beneficiosa para todos los perfiles y todas las edades. Eso sí, siempre adaptado a las capacidades y las circunstancias de cada persona.
Desde el principio el pilates ha formado parte del programa de ‘Cuidándote’ por los beneficios que aporta a todos sin excepción. Además, las clases personalizadas consiguen que los alumnos encuentren la mejor práctica para mejorar la funcionalidad de su cuerpo a través de este deporte.
Rubén Gómez, nuestro monitor afirma que “el pilates es como la caligrafía, empiezas a hacer bien cada una de las letras para luego poder escribir el libro que tú quieras”.
