¿Sabes qué significa la palabra “amae”? Probablemente no, ya que es un término japonés. Se refiere a la capacidad de los niños para confiar y depender de otros, como una forma de expresar cercanía y afecto. Y aunque no existe una palabra que describa esto en español, nos recuerda lo importante que es aprender a convivir y relacionarnos.

En nuestra escuela infantil, Eivikids, por ejemplo, además de aprender colores y canciones, los pequeños también desarrollan habilidades sociales fundamentales que les acompañarán toda la vida. A través de juegos y de la convivencia diaria, van adquiriendo herramientas para relacionarse con el mundo. Desde Cuidándote, te contamos cuáles son esas habilidades sociales.

  1. Desarrollan la empatía. Aprenden a ponerse en el lugar del otro. Por ejemplo, si ven a un amigo triste, pueden acercarse y darle un abrazo o preguntar si está bien. Esta comprensión emocional hacia los demás es esencial para vivir en comunidad.
  2. Aprenden a compartir y ser generosos. Desde ofrecer una pieza de construcción a un amigo hasta turnarse para jugar con una muñeca, los niños descubren que compartir es necesario y puede ser muy gratificante.
  3. Saben resolver conflictos. Con ayuda de los educadores, los niños aprenden que cuando hay un problema, pueden hablar y buscar soluciones sin enfadarse o arrebatar las cosas. Aprenden a expresar emociones de manera saludable y a escuchar los sentimientos de sus amigos.
  4. Hacen amigos y fortalecen lazos. A través de juegos, los niños empiezan a formar sus primeros lazos de amistad y a entender lo que significa ser un buen amigo. Con el tiempo, aprenden a tener pequeños gestos de cariño y apoyo.
  5. Aprenden a esperar su turno, siguen reglas y crean rutinas. Ya sea esperando en la fila para el tobogán o para participar en una actividad grupal, los niños practican la paciencia y el respeto hacia los demás. Hay que tener presente que las rutinas y las reglas son importantes porque les dan estructura y les ayudan a sentirse seguros.
  6. Colaboran en equipo. Muchas actividades en la escuela infantil se realizan en grupo, y esto permite que los niños descubran la importancia de colaborar para lograr un objetivo común.
  7. Empiezan a lograr la independencia y el sentido de responsabilidad. desde ponerse los zapatos hasta recoger sus pertenencias, la escuela infantil es un espacio donde se les enseña a ser responsables de sí mismos en pequeños detalles. Estas tareas les dan confianza y refuerzan su sentido de autonomía.

En Eivikids, sabemos que cada pequeño logro es un gran paso hacia el desarrollo social de los niños. La próxima vez que tu peque te cuente que “hoy compartió su cochecito” o que “esperó su turno en la rueda de canciones”, recuerda que está desarrollando habilidades que le servirán toda la vida. ¡Y todo mientras se divierten y juegan! Ya sabes que Eivikids se adapta a las necesidades de los trabajadores de Grupo Policlínica para que lograr una conciliación a la carta y relajada, tanto para padres, como para niños. Puedes tratar cualquier duda a través de su consultorio en eivikids@grupopoliclinica.es 

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