¡Dato curioso! ¿Sabías que los cantantes de ópera tienen un diafragma tan fuerte que casi parece que tienen superpoderes respiratorios? Igual que los atletas de alto rendimiento, ellos entrenan su respiración para tener un mejor control de su cuerpo y su voz. Y aunque no todos aspiremos a cantar como Pavarotti, la verdad es que aprender a fortalecer el diafragma puede mejorar nuestra calidad de vida. 

Y es que el diafragma es el músculo clave en la respiración, pese a que muchas veces no le prestamos la atención debida. ¿Qué hacemos cuando estamos estresados o ansiosos? Respiramos rápido y superficialmente con el pecho. Esto, a largo plazo, puede afectar nuestra salud y energía. Por eso, la fisioterapia ofrece técnicas específicas para entrenar el diafragma y mejorar tu respiración. Y lo mejor de todo es que son simples.

Respiración diafragmática (o abdominal). Es la técnica básica y más conocida. Se trata de respirar desde el abdomen en lugar del pecho. Repetir este ejercicio varias veces puede hacer la diferencia en cómo respiras y cómo te sientes en general. Sigue estos pasos:

    • Siéntate o túmbate en una posición cómoda.
    • Coloca una mano sobre tu pecho y la otra sobre tu abdomen.
    • Inhala lentamente por la nariz, concentrándote en que la mano sobre tu abdomen se eleva, mientras la del pecho permanece quieta.
    • Exhala lentamente por la boca, sintiendo cómo el abdomen se hunde.

    Ejercicios de expansión costal. Expandir la caja torácica de manera controlada trabaja el diafragma y los músculos intercostales. Es ideal para aumentar la capacidad pulmonar y mejorar la flexibilidad del tórax. Para hacerlo:

      • Coloca las manos a los costados de las costillas.
      • Inhala profundamente, sintiendo cómo las costillas se expanden.
      • Exhala lentamente, permitiendo que las costillas vuelvan a su posición natural.

      Respiración con resistencia. Añadir una ligera resistencia al exhalar puede fortalecer aún más el diafragma. Aquí puedes usar una pajita o un dispositivo específico que controle la cantidad de aire que expulsas:

      • Inhala profundamente por la nariz.
      • Exhala de manera controlada a través de la pajita, tratando de mantener una salida de aire lenta y constante.

      Ten  presente que contar con un diafragma fuerte te permite tener una mejor oxigenación y, por lo tando, más energía, mejor postura y te puede ayudar a reducir la ansiedad. ¿Qué esperas para asistir a una sesión de fisioterapia y empezar a procurar una mejora en tu salud? Apúntate aquí.

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