La siesta después de la comida es una tradición en muchas culturas y tiene siglos de antigüedad. Pero alguna vez te has detenido a pensar ¿por qué sentimos la necesidad de dormir después de una comida? o ¿por qué sentimos que el sueño invade nuestro cuerpo después de comer? En Cuidándote resolvemos este misterio, pero recuerda que Sonia Torres, nuestra nutricionista te puede dar las pautas personalizadas que necesitas para que tu alimentación te aporte energía y poder esquivar esa somnolencia postprandial.

Razones por las que nos sentimos cansados después de comer

Como todo, la somnolencia postprandial, que no es más que el cansancio que se siente después de comer, tiene una explicación científica. En este caso, se basa en varios procesos fisiológicos que se producen al ingerir alimentos.

  • Cambios en el flujo sanguíneo durante la digestión: con el fin de ayudar en la absorción de nutrientes, cuando comemos, nuestro cuerpo redirige la sangre al sistema digestivo. Este proceso puede reducir temporalmente el flujo sanguíneo al cerebro, provocando somnolencia.
  • Liberación de hormonas: la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos puede aumentar la producción de insulina, hormona que facilita la absorción de glucosa en las células y que a la par estimula la producción de triptófano. Este último es un aminoácido se convierte en serotonina y posteriormente en melatonina, la hormona del sueño.
  • Comer alimentos ricos en grasas y azúcares: estos alimentos requieren más energía para ser digeridos, lo que puede contribuir a la sensación de cansancio.
  • Comer en exceso: consumir grandes porciones de alimento puede sobrecargar el sistema digestivo haciendo que el cuerpo trabaje más y te sientas más cansado.

Cuatro tips para evitar el cansancio tras las comidas

  • Opta por comidas balanceadas, ya que una dieta equilibrada de proteínas, grasas saludables y carbohidratos complejos puede ayudar a mantener tu nivel de energía estable.
  • Controla las porciones de comida para evitar la fatiga. Escucha a tu cuerpo que te hará saber cuándo estás satisfecho. Comer despacio también puede ayudar.
  • Mantente hidratado, bebe agua durante todo el día y especialmente durante las comidas. Recuerda que la deshidratación puede aumentar la sensación de fatiga.
  • Ponte en movimiento después de comer. Da un paseo ligero ayuda a la digestión y evitará que te sientas somnoliento El movimiento impulsa la circulación sanguínea, lo que ayuda a tu cuerpo a procesar los alimentos de manera más eficiente.

    Para más consejos como éstos, agenda aquí una cita con nuestra nutricionista, Sonia Torres, que podrá darte una dieta personalizada y adecuada a tus necesidades y momento vital.  Empieza por seguir estos tips y evita tomar la siesta la próxima vez que te sientas tentado. ¡Más vitalidad, más productividad y menos siesta!