Trabajar la flexibilidad es esencial para mantener un cuerpo ágil, funcional y resistente a las lesiones. Pocos deportes son tan efectivos como el yoga para trabajar y aumentar la flexibilidad de una manera pausada y respetuosa con cada cuerpo. Asanas como las realizadas en el saludo al sol nos ayudan a diario a trabajar los músculos y las articulaciones que nos permiten sentirnos más livianos y menos agarrotados. La práctica de estiramientos y de las posturas que se realizan en las clases de yoga contribuyen a un incremento en la flexibilidad y mejoran de manera cualitativa en la calidad de vida de los yoguis.

Tener un cuerpo flexible supone:

  • Tener mayor amplitud de movimiento, lo que facilita una movilidad eficiente y sin restricciones.
  • Prevenir lesiones.
  • Tener una postura corporal más alineada.
  • Poseer mejor circulación sanguínea.
  • Mejorar el rendimiento atlético.

Tanto si eres un deportista habitual como si disfrutas de una rutina de ejercicios más relajada, la flexibilidad mejora tu rendimiento general. Movimientos más eficientes, coordinación mejorada y una mayor capacidad de respuesta física son solo algunos de los beneficios que experimentarás.

Desterrado debe quedar el mito de “no hago yoga porque no soy flexible”. La flexibilidad se entrena y se logra poco a poco a través de la fuerza y los estiramientos, sin importar ni la edad ni la condición física inicial.

Si aún no has probado las clases de yoga de ‘Cuidándote’, te animamos a que lo hagas porque estarás respaldado por los profesionales que adaptarán cada ejercicio a tus necesidades concretas.

Recuerda que tienes clases los lunes a las 16:00h y los jueves a las 12:00h.