¿Sabías que, en la antigüedad, las civilizaciones usaban alimentos para teñir sus prendas y objetos? Los Mayas, por ejemplo, utilizaban achiote para pintar de rojo sus textiles y murales. Los colores estaban cargados de diversos significados, el rojo representaba la fuerza, los rayos solares, el rechazo a la oscuridad y la sangre.
En la actualidad, esos mismos pigmentos naturales no solo embellecen nuestras comidas, sino que nos aportan increíbles beneficios para la salud. ¿Qué son exactamente esos pigmentos y dónde los encontramos? En Cuidándote, hoy te contamos cómo aprovecharlos para darle color a tus platos y qué pueden aportar nutricionalmente.
¿Qué son los pigmentos naturales?
Son sustancias que dan color y compuestos que forman parte de la estructura de los alimentos. Además de embellecer nuestros platos, poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y otros beneficios para nuestra salud. Hagamos juntos un recorrido por el arcoíris de colores que puedes encontrar en tu cocina y descubramos lo que estos pigmentos pueden hacer por ti si los incluyes en tu dieta.
- El rojo vibrante del licopeno y las betalaínas. El color rojo en los alimentos es sinónimo de potencia. El tomate, la sandía y el pimiento rojo deben su color al licopeno, un antioxidante que se ha relacionado con la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer. Además, protege la piel del daño solar. Y las betalaínas, presentes en la remolacha, no solo aportan ese tono púrpura intenso, sino que también ayudan a reducir la inflamación y mejorar la salud cardiovascular.
- El verde esperanza de la clorofila. Este pigmento, que da el color a las espinacas, la col rizada y otros vegetales de hojas verdes, es esencial para la fotosíntesis en las plantas. Pero cuando se trata de nuestra salud, la clorofila es un desintoxicante natural, ayudando a eliminar toxinas del cuerpo y mejorar la oxigenación de las células.
- Amarillos y naranjas que iluminan: Carotenoides. Se trata de un grupo de pigmentos que incluyen el beta-caroteno, que nuestro cuerpo convierte en vitamina A, fundamental para la salud de la visión. Los carotenoides también se encuentran en alimentos como el maíz y el mango, y su consumo regular puede mejorar la salud ocular, fortalecer el sistema inmunológico y darle un brillo saludable a tu piel.
- El azul y morado de las antocianinas. El color de los arándanos, las moras y la berenjena se debe a las antocianinas, unos pigmentos que actúan como potentes antioxidantes, ayudando a combatir los radicales libres y reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas. Además, las antocianinas están relacionadas con la mejora de la memoria y la salud cerebral.
¡Atrévete a hacer de tus platos un festival de colores y de beneficios para tu salud! Para tener más consejos como este, agenda una cita con nuestra nutricionista Sonia Torres.

