¿Alguna vez has escuchado a alguien decir que sueña en inglés? No, no se trata de un mito o una exageración de los más avanzados. “Pensar en inglés” es una habilidad que cualquiera puede desarrollar. No importa si empiezas desde cero o si ya tienes algo de experiencia, lo más importante es darle la oportunidad a tu cerebro de cambiar el chip y adaptarse a un nuevo idioma.

Porque creemos en tus capacidades y queremos potenciarlas, desde Cuidándote, compartimos contigo algunos consejos para que empieces a pensar en inglés y dejes de traducir todo mentalmente. ¡Vamos a ello!

  1. Sumérgete en el inglés en tu día a día: Empieza por cosas simples como cambiar el idioma de tu teléfono, de tus redes sociales, de tus series y películas favoritas. Estar rodeado de contenido en inglés hará que empieces a familiarizarte con el idioma en contextos cotidianos. Cada vez que veas una palabra que no entiendes, investiga su significado, pero sin traducirla.
  2. Empieza por pensar en inglés desde cosas simples: no tienes que pensar en frases complejas para empezar. Comienza describiendo lo que ves o lo que haces durante el día en inglés: “I’m making breakfast”o “I’m taking the bus”. Al principio puede parecer raro o incómodo, pero con la práctica será más natural. Antes de dormir, intenta recordar tu día en inglés. Cuenta qué hiciste, cómo te sentiste o qué te sorprendió.
  3. Amplía tu vocabulario con imágenes, no con traducciones: cuando aprendes una palabra nueva, intenta asociarla directamente con su significado y no con su equivalente en español. Por ejemplo, al aprender “apple“, visualiza la fruta en tu cabeza en lugar de pensar en la palabra “manzana”. Usa tarjetas con imágenes y palabras en inglés
  4. Habla contigo mismo en inglés: practicar en voz alta te ayudará a pensar directamente en inglés. Cuando hablas contigo mismo, puedes hacerte preguntas, responder, describir lo que ves, lo que estás haciendo, o incluso planear tu día. Usa el espejo para mirarte mientras hablas en inglés, esto te ayudará a ganar confianza, y a practicar la pronunciación.
  5. Utiliza expresiones comunes y frases hechas: Aprender expresiones que se usan en la vida cotidiana te ayudará a pensar en inglés de una forma más natural. Frases hechas como “What’s up?” (¿Qué tal?) o “I’ll give it a try” (Lo intentaré) te permitirán empezar a pensar en ideas completas, en lugar de palabras sueltas. Usa notas adhesivas, haz una lista de frases comunes en inglés y pégala en lugares visibles. 
  6. Habla con personas nativas o avanza con intercambios de idioma: te permitirá acostumbrarte al ritmo y al estilo de conversación. Además, te obliga a responder en inglés sin pensar demasiado. Prueba plataformas. Encuentra en Tandem o HelloTalk personas con las que puedas hacer intercambios de idioma. 

No olvides que la práctica es la clave: ¡sé constante! Pensar en inglés es un hábito que se desarrolla con práctica y paciencia. Al principio puede ser lento, pero con constancia, cada vez se sentirá más fácil y automático. 

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