¿Alguna vez has escuchado a alguien decir que sueña en inglés? No, no se trata de un mito o una exageración de los más avanzados. “Pensar en inglés” es una habilidad que cualquiera puede desarrollar. No importa si empiezas desde cero o si ya tienes algo de experiencia, lo más importante es darle la oportunidad a tu cerebro de cambiar el chip y adaptarse a un nuevo idioma.
Porque creemos en tus capacidades y queremos potenciarlas, desde Cuidándote, compartimos contigo algunos consejos para que empieces a pensar en inglés y dejes de traducir todo mentalmente. ¡Vamos a ello!
- Sumérgete en el inglés en tu día a día: Empieza por cosas simples como cambiar el idioma de tu teléfono, de tus redes sociales, de tus series y películas favoritas. Estar rodeado de contenido en inglés hará que empieces a familiarizarte con el idioma en contextos cotidianos. Cada vez que veas una palabra que no entiendes, investiga su significado, pero sin traducirla.
- Empieza por pensar en inglés desde cosas simples: no tienes que pensar en frases complejas para empezar. Comienza describiendo lo que ves o lo que haces durante el día en inglés: “I’m making breakfast”o “I’m taking the bus”. Al principio puede parecer raro o incómodo, pero con la práctica será más natural. Antes de dormir, intenta recordar tu día en inglés. Cuenta qué hiciste, cómo te sentiste o qué te sorprendió.
- Amplía tu vocabulario con imágenes, no con traducciones: cuando aprendes una palabra nueva, intenta asociarla directamente con su significado y no con su equivalente en español. Por ejemplo, al aprender “apple“, visualiza la fruta en tu cabeza en lugar de pensar en la palabra “manzana”. Usa tarjetas con imágenes y palabras en inglés.
- Habla contigo mismo en inglés: practicar en voz alta te ayudará a pensar directamente en inglés. Cuando hablas contigo mismo, puedes hacerte preguntas, responder, describir lo que ves, lo que estás haciendo, o incluso planear tu día. Usa el espejo para mirarte mientras hablas en inglés, esto te ayudará a ganar confianza, y a practicar la pronunciación.
- Utiliza expresiones comunes y frases hechas: Aprender expresiones que se usan en la vida cotidiana te ayudará a pensar en inglés de una forma más natural. Frases hechas como “What’s up?” (¿Qué tal?) o “I’ll give it a try” (Lo intentaré) te permitirán empezar a pensar en ideas completas, en lugar de palabras sueltas. Usa notas adhesivas, haz una lista de frases comunes en inglés y pégala en lugares visibles.
- Habla con personas nativas o avanza con intercambios de idioma: te permitirá acostumbrarte al ritmo y al estilo de conversación. Además, te obliga a responder en inglés sin pensar demasiado. Prueba plataformas. Encuentra en Tandem o HelloTalk personas con las que puedas hacer intercambios de idioma.
No olvides que la práctica es la clave: ¡sé constante! Pensar en inglés es un hábito que se desarrolla con práctica y paciencia. Al principio puede ser lento, pero con constancia, cada vez se sentirá más fácil y automático.
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