Ganar tono muscular, flexibilidad y fuerza en las articulaciones, se puede conseguir gracias a la práctica del pilates, un deporte para el que el trabajo físico va de la mano con el bienestar mental. Este equilibrio lo conseguimos al trabajar con plena consciencia de cada uno de nuestros movimientos en los diferentes ejercicios que realizamos. El más conocido por sus infinitas virtudes es ‘la sentadilla’, un ejercicio muy completo a nivel muscular, pero que a menudo se hace de manera equivocada.

Cuando se hacen ‘sentadillas’ de forma consciente, se controla la fuerza y la coordinación de diferentes grupos musculares. Resulta sorprendente la cantidad de músculos que se consiguen movilizar con solo un movimiento: cuádriceps, isquiotibiales, glúteos, músculos de espalda baja y abdominales. Por este motivo, es parece fundamental explicar paso a paso cómo se hace una sentadilla de forma correcta para que podamos sacar el máximo provecho a la coordinación de estos músculos.

  • Preparación y postura inicial. Antes de comenzar, es crucial adoptar una buena postura como preparación para la acción. Mantenernos erguidos es importante, y los pies deben estar colocados de manera que estén alineados con los hombros. Permanecer en esta posición nos ayuda a activar los músculos de la zona abdominal, que también desempeñan un papel fundamental en la ejecución de una sentadilla.
  • Movimiento descendente controlado. Una vez que hemos asegurado la postura controlada, estamos listos para dar el siguiente paso: la bajada. Para lograrlo, es esencial que mantengamos los pies alineados con las rodillas, ya que estas son las que van a realizar el movimiento. Otro factor crucial es la cadera, que inicia el descenso hacia el suelo. La bajada debe continuar hasta que las rodillas nos permitan alcanzar una posición en la que los cuádriceps estén paralelos al suelo.
  • Ascenso. Después de haber descendido hasta una posición paralela al suelo con las rodillas flexionadas, es el momento de retornar a la posición inicial. En este punto, el esfuerzo se centra en el core y los glúteos, que deben generar fuerza de manera controlada para elevarse. Estos músculos lideran la acción, apoyados por las rodillas durante el ascenso. Es fundamental mantener la mirada al frente durante todo el proceso para conservar la alineación, aspecto crucial desde el primer paso.

Una vez realizados todos los pasos, podemos decir que hemos hecho una buena sentadilla. Aunque parezca un ejercicio simple, mantener la alineación y el equilibrio entre el eje pies-rodillas-cadera supone un reto. Cuando no se logra mantener esa alineación, no estamos realizando un buen trabajo y, por ende, no conseguimos ejecutar una sentadilla correctamente.

Una sentadilla constituye uno de los ejercicios más completos en la práctica de este deporte. Para conseguir tener a tono nuestro bienestar y fortalecer los músculos, hay que ser constantes e incluir este ejercicio a una rutina de deporte y elaborarla regularmente.

Te esperamos en las clases de pilates de ‘Cuidándote’, recuerda que tienes horarios de mañana y de tarde:

  • Lunes: 9:00h
  • Martes: 19:00h
  • Jueves: 19:00h
  • Viernes: 10:00