Cuando hacemos deporte, es muy común escuchar música. Pero ¿es una cuestión de gustos o realmente tiene un efecto positivo?
En las diferentes actividades disponibles en ‘Cuidándote’ puedes ver que la música es un acompañante imprescindible en los ejercicios ya sea con melodías relajadas o con ritmos más movidos.
Vamos con los 5 beneficios de escuchar música cuando practicamos deporte:
- Música y ritmo. La música es ritmo (y también melodía, armonía, letra…), un ritmo que estimula la corteza cerebral motora, activando nuestro cuerpo. El cerebro envía la orden de movernos de acuerdo con el ritmo de la música, y si ese ritmo es el mismo que pide el ejercicio, mejor. De manera que lo idea es buscar una música que se sincronice con el tipo y la intensidad del deporte que estamos haciendo.
- Nuestra canción, nuestro momento. Todos tenemos una canción que nos encanta, que nos sabemos de pe’ a pa’ y que nos llena de energía cada vez que la escuchamos. Esa canción puede ser la indicada para esos momentos en que necesitas un extra de energía. Si nos cuesta terminar la rutina, escuchar esa canción puede ser la solución para llegar hasta el final.
- Necesitamos distraernos. No vamos a engañar a nadie: hacer deporte no siempre es divertido. Es más, en muchas ocasiones es algo monótono que nos aburre. Si escuchamos música, nuestro cerebro destina buena parte de su capacidad a concentrarse en la melodía, el ritmo y la letra que escuchamos. Eso hace que quizá no esté pendiente, o no tanto, del cansancio, permitiéndonos llegar más lejos con nuestra rutina.
- Una suma feliz. Combinar música y ejercicio mejora siempre nuestro estado de ánimo. Esto es así porque ambas contribuyen a generar serotonina, la llamada “hormona de la felicidad”, de manera que su combinación nos dejará de muy buen humor. Cansados, sí, pero con una sonrisa.
- ¡No pares! La música es un estímulo que nuestro cerebro no puede ignorar. Escuchar una canción nos lleva a querer movernos, quizá a bailar, que es una de las formas más divertidas de hacer ejercicio. De cualquier manera, ese estímulo ayuda a que no paremos, de manera que es muy útil sea cual sea el ejercicio que queremos hacer.
Así que ya sabes: ponte las zapatillas, unos auriculares… ¡y a hacer deporte! Ya seas de correr, de clases grupales o ir a máquinas al gimnasio.
Con todas estas claves, ya no hay excusa para no jugar al pádel ¿verdad? Echa un vistazo a las actividades de ‘Cuidándote’ y prepara tu pala.
