Cuando hacemos deporte, sea el que sea, siempre intentamos mantener la respiración bajo control. Pero la forma de respirar cambia, o al menos debe cambiar, en función de la actividad que estamos haciendo. Y aunque hay mucha gente que habla del yoga y el pilates como actividades muy parecidas, lo cierto es que no lo son y, por tanto, exigen respiraciones diferentes.

Ya quieras practicar yoga o pilates, o incluso las dos, porque son perfectamente compatibles, puedes apuntarte a las clases de ‘Cuidándote’. Se trata de actividades cuidadosamente seleccionadas por todos los beneficios que aportan a nuestra salud física y también a la mental.

¿Cómo respiramos en yoga?

Cuando practicamos yoga, la respiración tiene un gran protagonismo. El pranayama, que es un elemento fundamental en esta disciplina, consiste en ejercicios específicos de respiración para controlar nuestra energía vital, el prana. Esto es algo característico del yoga que, por el contrario, no encontramos a la hora de practicar pilates.

Además, más allá del pranayama, la respiración en el resto de las posturas de yoga tiene igualmente como objetivo la búsqueda de la calma, inhalando y exhalando siempre por la nariz. Esta es una respiración completa, que llena la zona costal y abdominal para luego poner mayor énfasis en la exhalación, que tiene una mayor duración que la inhalación.

La respiración está acompañada de movimiento y sigue tres principios básicos:

  • Cuando abrimos el pecho, hay una extensión del tronco o llevamos la cabeza hacia arriba, inhalamos.
  • Cuando llevamos la cabeza hacia abajo, hay una contracción del tronco o una flexión hacia adelante, exhalamos.
  • En las torsiones inhalamos cuando alargamos la espalda y exhalamos al realizar la torsión.

¿Cómo respiramos en pilates?

Por su parte, en pilates la respiración acostumbra a ser torácica para mantener la musculatura del abdomen sujeta. La principal diferencia respecto al yoga es que se inhala por la nariz y se exhala por la boca, adaptando la salida del aire a la duración del movimiento. En general, el objetivo de la respiración en pilates es facilitar el movimiento y el control de la zona central del cuerpo.

Por tanto, cuando abrimos las extremidades, se exhala, mientras que cuando los ejercicios buscan la contracción, se inhala. Y no olvides que es fundamental que la respiración sea lo más fluida posible. Al principio puede resultar algo complicado seguir el ritmo, pero es solo cuestión de práctica.

Tanto practicar yoga como pilates tiene muchos beneficios. Elijas lo que elijas, te recomendamos que lo hagas con asesoramiento para lograr el máximo rendimiento. En las clases de yoga y el pilates de ‘Cuidándote’ aprenderás a realizar estas dos disciplinas de forma correcta y efectiva.

Cuidándote logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.