¿Alguna vez has escuchado la frase «quema calorías incluso mientras duermes»? Suena a un truco publicitario de los años 90, Sin embargo, existe un fenómeno real en el mundo del fitness que hace que esa afirmación tenga algo de verdad. Se llama el “efecto afterburn» o, en términos científicos, EPOC (Excess Post-Exercise Oxygen Consumption), y sí, es posible quemar calorías incluso después de haber terminado tu entrenamiento en el gimnasio Vila Parc.
La ciencia detrás del ‘afterburn‘
El efecto afterburn se refiere a la capacidad del cuerpo de seguir quemando calorías después de haber entrenado, debido al esfuerzo que realiza para recuperar su estado normal. Para comprender cómo funciona este fenómeno, hay que entender lo que pasa en nuestro cuerpo durante y después del ejercicio.
Cuando entrenas intensamente, tu cuerpo consume más oxígeno de lo normal para abastecer de energía a tus músculos. Después del ejercicio, tu cuerpo necesita seguir consumiendo oxígeno para restaurar los niveles de energía, reparar los tejidos musculares y eliminar los productos de desecho como el ácido láctico. Todo esto requiere esfuerzo metabólico y ese esfuerzo extra es lo que provoca que sigas quemando calorías.
El nivel de afterburn depende principalmente de la intensidad del ejercicio. Cuanto más exigente sea tu entrenamiento, más tiempo tu cuerpo necesitará para recuperarse. Los entrenamientos de alta intensidad son conocidos por provocar un mayor EPOC en comparación con los entrenamientos más moderados como el cardio ligero o las caminatas.
Dependiendo de la intensidad del ejercicio, puedes quemar entre un 6% y un 15% de las calorías adicionales que quemaste durante el entrenamiento. Esto significa que si quemaste 500 calorías en una sesión intensa, podrías quemar entre 30 y 75 calorías adicionales en las horas posteriores.
¿Cómo maximizar el efecto afterburn?
- Ejecuta entrenamientos de alta intensidad: ejercicios como el HIIT o el crossfit son los más efectivos para aumentar el afterburn.
- Realiza entrenamientos de fuerza: Levantar pesas no solo aumenta tu masa muscular , sino que también provoca un afterburn significativo debido a la energía que tu cuerpo necesita para reparar los músculos.
- Varía los entrenamientos: Tu cuerpo se adapta rápidamente a los estímulos, por lo que variar la rutina, combinando ejercicios cardiovasculares con fuerza, es una buena manera de mantenerlo desafiado.
Eso sí, aunque la idea de seguir quemando calorías después de entrenar es emocionante, tampoco es una excusa para sentarse en el sofá y pedir una pizza. La próxima vez que te sientas tentado a saltarte ese último sprint o a no dar el 100% en tu entrenamiento en el Gimnasio Vila Parc, piensa en el afterburn. ¡Apúntate en la intranet y ponte a prueba!